No somos una religión ni una iglesia.
Somos un cuerpo de creyentes en el Mashiaj Yahshúa y le servimos al Eterno desde la perspectiva de la fe hebrea. Somos
parte del pueblo de Yisrael y compartimos sus anhelos, sus esperanzas y su destino.
Somos una rama de Yisrael compuesta de creyentes
de origen judío que han abrazado la fe del Mashíaj Yahshúa y creyentes de origen gentil que han abrazado la fe hebrea.
Juntos componen un pueblo de destino, llamado a ser portador al mundo de la Buena Nueva de que el Mashíaj judío
volverá a la tierra a implantar su reinado de paz para todas las naciones.
El pueblo de Yisrael es el producto de la
elección Divina que materializa el plan eterno de redención mediante el cual el Creador trajo al Mashíaj al mundo. La
elección de este pueblo se fundamenta en las promesas hechas al fiel Abraham y confirmadas a sus descendientes. Toda
persona que se allega al Eterno para servirle en el contexto de la Alianza de Abraham viene a ser parte de Yisrael.